
Por Stephanie Illingworth
Vivimos en una sociedad que constantemente se encarga de decirnos, cuál es el ideal de belleza. Me sorprendió encontrarme hace un par de meses, con una imagen que retrataba lo que era considerada la silueta ideal según ciertas décadas.
Por ejemplo, en la década de los 50’s, el cuerpo curvilíneo con cintura definida y busto y cadera prominentes, era considerado el más bello, y como ejemplo perfecto tenemos a Marilyn Monroe.
Muchos años después, en la década de los 90’s, la delgadez extrema se hace presente con las supermodelos, como Kate Moss, en donde entre más se notaran los huesos del escote y cadera, mejor; y por supuesto, las que no tenían esta fisonomía eran etiquetadas como “pasadas de peso” o poco estéticas.
Pero, ¿qué pasa a partir del 2017? Estas siluetas con pocas curvas quedan atrás, y ahora lo que es considerado perfecto, es tener un cuerpo con una cintura bien definida pero con cadera ancha y muslos anchos.
Entonces… ¿cuál va a ser el ideal de belleza en dos años? ¿Nos esforzamos en ir al gym y hacer todo lo necesario para tener una figura estilo Kardashian o mejor nos empezamos a matar con alguna dieta que nos prepare para ser delgadas y bellas, por si regresa la moda de los 90’s?
Cuando te das cuenta de que ambas opciones son ridículas, entiendes que en realidad, el cuerpo perfecto no existe. Nos han dicho, y nos seguirán diciendo, cuál es la silueta de moda, pero lo cierto es que el cuerpo ideal es el que está sano y del que te sientes orgullosa.
Como Consultora en Imagen, una de las preguntas que más me hacen es ¿qué debo de usar por mi tipo de cuerpo? Obviamente a todas nos preocupa vernos bien, pero antes de pensar en la ropa, hay que hacer un ejercicio de introspección y pensar… ¿cómo me veo a mí misma?, ¿qué me gusta y qué no me gusta de mí?, ¿qué está en mi poder cambiar, y qué no?
Cuando partimos de conocernos y preocuparnos por vernos mejor pero desde un punto de vista saludable, tenemos un paso ganado hacia la seguridad personal, que nada ni nadie más nos podrá dar.
Cuando te reconoces, te aceptas y te amas, adquieres un brillo especial que ni las modas pasajeras ni los ideales de belleza, te pueden robar.
Obviamente en este proceso, puedes acercarte a muchas personas que te ayudarán a fortalecer esa seguridad; los Consultores en Imagen trabajamos de la mano para conocer el tipo de cuerpo, objetivos e inseguridades, para dar recomendaciones que sean de apoyo al momento de elegir ropa, accesorios y presentarte ante otras personas. Pero todo comienza desde adentro.
Yo te invito a conocerte y reconocerte; acercarte a especialistas en el tema de salud e imagen, y convencerte de que eres perfecta tal y como eres.
Recuérdalo, el cuerpo ideal, es el que te hace sentir bien por dentro y por fuera.